
En la Semana Mundial de la Lactancia Materna, el Hospital Regional de Talca (HRT) destaca el trabajo que realiza su lactario, un espacio fundamental para apoyar a las madres de recién nacidos hospitalizados, especialmente prematuros, asegurando que la leche materna llegue de forma segura hasta quienes más la necesitan.
La lactancia materna es mucho más que la primera alimentación de un recién nacido. Es un acto de amor, protección y salud que entrega todos los nutrientes necesarios durante los primeros meses de vida, fortalece el sistema inmunológico y disminuye el riesgo de múltiples enfermedades tanto en la infancia como en la vida adulta.
Sin embargo, cuando un bebé requiere hospitalización, especialmente en la Unidad de Neonatología, amamantar directamente no siempre es posible. En esos casos, el Hospital Regional de Talca cuenta con un aliado silencioso, pero fundamental: el lactario.
Este espacio permite que las madres puedan extraerse leche en un ambiente cómodo, tranquilo y seguro, para que posteriormente sea enviada a las distintas unidades pediátricas donde los equipos clínicos la administran según las indicaciones médicas.
La importancia del lactario es que brinda apoyo a las mamás que tienen a sus bebés hospitalizados en las diferentes unidades pediátricas de nuestro hospital, especialmente prematuros.
“Ellas pueden venir a extraerse leche en un espacio de confianza y luego nosotros enviamos esa leche para que sea administrada a sus hijos. Para pacientes tan delicados de salud, la leche materna representa un importante factor protector”, explica Carolina Zúñiga, nutricionista jefa de la Unidad de Sedile del Hospital Regional de Talca.
Un trabajo que va mucho más allá de la alimentación
Detrás de cada extracción existe un equipo multidisciplinario que acompaña permanentemente a las familias durante este proceso. Matronas, enfermeras, nutricionistas, fonoaudiólogos y técnicos en enfermería trabajan coordinadamente para resolver dudas, apoyar la instauración de la lactancia y favorecer que, una vez que el bebé sea dado de alta, pueda alimentarse directamente al pecho cuando las condiciones clínicas lo permitan.
Además del acompañamiento técnico, el lactario también se transforma en un espacio de contención emocional. Muchas madres atraviesan momentos de incertidumbre debido a la hospitalización de sus hijos, situación que puede afectar incluso la producción de leche.
“Muchas veces las principales dificultades tienen relación con el estrés que viven las madres. Por eso intentamos que el lactario sea un espacio de confianza, donde puedan conversar, resolver dudas y sentirse acompañadas. Esa tranquilidad también favorece la producción de leche”, agrega Carolina Zuñiga.
Derribando mitos sobre la lactancia
A pesar de los beneficios ampliamente demostrados, todavía persisten creencias que muchas veces generan inseguridad en las madres. Una de ellas es pensar que producir poca leche significa que debe suspender la lactancia.
“La producción de leche aumenta mientras más se ofrece el pecho al recién nacido o mientras mayor sea la extracción. Si se deja de estimular el pecho ocurre justamente lo contrario: disminuye la producción. Por eso es importante consultar con los equipos de salud y no dejarse llevar por los mitos”, explica Claudia Bravo, jefa del Departamento de Gestión de Matronería del Hospital Regional de Talca.
La profesional también aclara que la leche materna es suficiente como alimento exclusivo durante los primeros seis meses de vida y que no necesita ser complementada con agua u otros líquidos, salvo indicación médica específica.
Beneficios que acompañan toda la vida
Los efectos positivos de la lactancia comienzan desde las primeras horas después del nacimiento. A corto plazo, disminuye la frecuencia y gravedad de enfermedades respiratorias y digestivas, reduce hospitalizaciones y facilita la digestión del recién nacido.
Con el paso de los años, diversos estudios han demostrado que también se asocia a un mejor desarrollo neurológico y a una menor probabilidad de desarrollar enfermedades crónicas como obesidad, diabetes o hipertensión.
Los beneficios también alcanzan a las madres, ya que favorece la recuperación después del parto, disminuye el riesgo de hemorragias posparto y reduce la probabilidad de desarrollar cáncer de mama y enfermedades cardiovasculares en etapas posteriores de la vida.
Un compromiso permanente con las familias
Durante la Semana Mundial de la Lactancia Materna, el Hospital Regional de Talca reafirma su compromiso con la promoción de esta práctica, fortaleciendo estrategias que permitan acompañar a las madres y garantizar que incluso los recién nacidos más vulnerables puedan recibir el mejor alimento desde sus primeros días de vida.
Porque cuando una madre amamanta, no sólo entrega alimento: entrega protección, desarrollo, vínculo y una oportunidad de crecer con una base más saludable para toda la vida.