El 15 de abril del 2009 ingresó a la Comisión de Salud de la Cámara, en segundo trámite legislativo, el proyecto de ley sobre composición nutricional de los alimentos y su publicidad, texto que fue aprobado en general y particular por los miembros de esta instancia parlamentaria este jueves y quedó en condiciones de ser votado en la sala en marzo.
El cuerpo legal -que fue presentado en marzo del 2007 por los senadores Guido Girardi (PPD), Carlos Ignacio Kuschel (RN), Evelyn Matthei (UDI), Carlos Ominami (Ind) y Mariano Ruiz-Esquide (DC) y que fue recogido posteriormente por el Ejecutivo en dos indicaciones el 2008-, busca valorar y proteger un estilo de vida saludable desde los primeros años de vida de los chilenos.
Los autores indican que Chile ha experimentado durante los últimos 15 importantes cambios demográficos y epidemiológicos, que dan como resultado un aumento en la proporción de adultos y adultos mayores y a la vez un importante incremento del sobrepeso y la obesidad, así como de otras enfermedades crónicas no transmisibles como dislipidemias, hipertensión arterial, síndrome de resistencia a la insulina y diabetes mellitus tipo 2, cuya prevención está fuertemente relacionada con la nutrición y alimentación desde etapas precoces de la vida.
En este marco, sostienen que es importante impulsar políticas públicas y una legislación que ayude a los consumidores a recibir una información exacta, estandarizada y comprensible sobre el contenido de los productos alimenticios, que les permita adoptar decisiones saludables, también que se regule la comida chatarra así como la publicidad de los que tiene altos contenidos de nutrientes críticos, ya que influye en los hábitos de la población.
El texto aprobado finalmente recogió las propuestas que hizo una mesa de trabajo -donde participó el Ministerio de Salud junto con la industria de los alimentos- y que puntualiza algunos materias de la propuesta final del Senado sobre el etiquetado de alimentos, y que la Comisión Salud de la Cámara mejoró con aspectos de redacción y de procedimientos -mandatando a dicha cartera para que estos se realicen en un tiempo determinado- como lo manifestó el diputado Juan Lobos (UDI).
“Yo diría que se enriqueció, quedó un proyecto bastante cuerdo, que evidentemente va a ser un aporte en la lucha contra la obesidad infantil”, indicó el médico de profesión.
Y agregó que “hoy día Chile ya no vive un problema de desnutrición, vive un problema de mal nutrición, con una obesidad infantil tremendamente elevada. Somos el país con los niños más gordos de Latinoamérica, y evidentemente el esfuerzo debe estar centrado en prevenir las conductas en los primeros años de vida”, añadió el parlamentario.
El proyecto incluye la obligación del Ministerio de Educación de exigir en los programas curriculares de los colegios materias de promoción de vida saludable, así como aumentar de 2 horas semanales a 6 los bloques de educación física.
CONTENIDO
El proyecto regula el etiquetado de los alimentos que tienen alto contenido en nutrientes críticos, como sal, azúcar, grasas saturadas, calorías, para que el consumidor esté debidamente informado al momento de elegir un producto entre dos que son elaborados en iguales condiciones.
La exigencia del etiquetado -que debe ser lo suficientemente claro y llamativo para que la población no tenga dudas- tiene plazos establecidos, lo cual significará un gran desafío para el Ministerio de Salud y la Industria de Alimentos, como explicó el Jefe del Departamento de Alimentos y Nutrición del Minsal, Tito Pizarro.
“Si la industria quiere potenciar sus alimentos, va a tener que trabajar en disminuir los contenidos de sal, de azúcar, de grasas, para que efectivamente pueda promoverlos, porque si no estas mismas indicaciones plantean de que no puede haber promoción, difusión o propaganda de estos alimentos en altas cantidades de estos nutrientes”, precisó.
Asimismo, aclaró que esta nueva forma de leer las especificaciones de los alimentos llevará una campaña informativa “de enseñar a la población de ejercer su derecho, en empoderar a la población de ciertos derechos, que tiene que leer la etiqueta, de poder aprender a leerla, y de alguna manera transmitir un mensaje claro a la industria de alimentos, que si quiere promocionar alimentos tiene que disminuir sodio, azúcar, grasa”, expresó.
También señaló que esta ley exige cambios en los colegios. “En las escuelas tienen que hacer tres bloques de educación física, tienen que incorporar en sus programas curriculares estudios en el área de la alimentación y de la educación física”.
Y agregó que “incorpora que en las escuelas no pueden venderse estos alimentos altos en nutrientes críticos, ni pueden promocionarse, entonces es un conjunto de artículos que apuntan hacia efectivamente a empezar a disminuir la obesidad infantil”.